Sábado sí y sábado también,
planeo ir a la ciudad culpable del fin.
Me gustaría encontrarte entre la masa que grita
en defensa de su dignidad a voz y pulmón.
Y hacerte una foto, sin que te enteres,
Hacerte una foto que desearía que acabara en la pared de una exposición.
E invitarte a encontrarte,
Y reencontrarnos.
Hay cosas que no tienen arreglo,
y es una desgracia.
Cuando la historia no termina
terminamos en puntos suspensivos
con tantas eses como sonidos hacen las chispas
que si tenemos ocasión, dejamos escapar.
Y todo alrededor prende fuego.
Y el invierno se convierte en primavera,
y las hojas se vuelven flores que colgarme en el pelo,
y vuelve a haber una conjunción entre un tú-yo,
y de ser dos pasamos a ser uno en fusión.
Y la luna, mi tan queridísima amiga
-ya sabes-,
se asoma más hermosa que nunca,
para que podamos jugar a encontrarla.
Y la encontramos,
y nos encontramos.
Sólo por un rato,
pues se termina lo que nunca terminamos.
Y el tiempo, como siempre,
juega en nuestra contra.
Etna Suárez.
Hay cosas que no tienen arreglo,
y es una desgracia.
Cuando la historia no termina
terminamos en puntos suspensivos
con tantas eses como sonidos hacen las chispas
que si tenemos ocasión, dejamos escapar.
Y todo alrededor prende fuego.
Y el invierno se convierte en primavera,
y las hojas se vuelven flores que colgarme en el pelo,
y vuelve a haber una conjunción entre un tú-yo,
y de ser dos pasamos a ser uno en fusión.
Y la luna, mi tan queridísima amiga
-ya sabes-,
se asoma más hermosa que nunca,
para que podamos jugar a encontrarla.
Y la encontramos,
y nos encontramos.
Sólo por un rato,
pues se termina lo que nunca terminamos.
Y el tiempo, como siempre,
juega en nuestra contra.
Etna Suárez.
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