#028


Te quiero y no te conozco.
Y me temo aunque no estoy segura,
que desconocerte es la droga que posees.
Esa droga que me tiene en una larga
e inacabable desintoxicación.

Aunque es cierto que ya no dueles,
pero estorbas
y voy a confesarte(lo).

Quiero tenerte entre mis piernas
cuando se me acaben las vidas
pero antes,
quiero saborear mil cuerpos más
que me llamen señorita antes de entrar en sus sábanas.

Disfrutar de cada uno como si no hubiera mañana,
sabiendo que acabaré en tu cama
o en tu cocina,
o quizás en algún lugar
que no sea ni tuyo.
Pero contigo.

Quiero asegurar a pesar de que me guste el riesgo
que te tendré en frente dentro de siete vidas
para provar a suertes
si llevamos la misma melodía
y cuadramos en el mismo compás.

Quiero asegurarme porque
me da miedo,
me da miedo pensar que varias copas de vino
no servirán como pretexto
para cruzar caminos.

Por eso no quiero soltarte.
Por eso estorbas:
Porque creas incertidumbre.
Porque te desconozco.
Porque quiero conocerte.

Porque te quiero
a partir de mi octava vida.
Pero reconozco que me asusta
desaparecer del mapa,
y luego no encontrar el camino de vuelta
a ti.

Porque joder...
tú tan dispuesto a crear conciencia,
y yo tan falta de confianza en nuestra existencia.

Tú tan meteorito,
y yo tan explosión.
Sabiendo que en realidad,
el mundo no va a cambiar
con un nuevo BIG BANG
a menos que sea
invención del corte inglés.

Etna Suárez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario