#048


A Christian, 
por ser haber sido
la mirada más triste 
que he visto hasta el momento.

Me cautivó su mirada triste y descubrí en ella 
que el sentido de la vida consistía en no perder jamás 
ese brillo en los ojos, con el que nacemos. 
Y entendí que para ello, 
había que rodearse de personas brillantes
de personas con luz... 
Y caí, en que ahora se encontraba allí abajo
porque en algún momento 
dejó de brillar con la mirada
y posiblemente tropezó.
Todos necesitamos luces en el camino
pero quien cae, necesita manos extendidas
que le alumbren.
Y a mí me encantaría decirle...
"Necesitas más de dos manos 
para salir, pero por lo pronto 
tienes las mías, bien extendidas
restándole porcentaje de imposible a la subida,
conmigo esperando en la salida, 
para besarte los ojos cerrados 
y que los abras para volver a caminar. 
Pero por favor no me hagas tropezar
no me lleves a las profundidades 
que prefiero ser tu luz y hacernos brillar
antes que apagarme contigo".
Me encantaría decirle... 
Pero no le digo.

Etna Suárez

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