que me alumbra con su belleza
vestida de gala,
a través de la ventana del vagón
en el que apenas hay cuatro gatos.
Gatos pardos que al igual que yo,
prefieren la compañía de la luna.
Y ella, con menos tacto que tú,
me dice que cómo he sido tan tonta de haberte dejado ir,
sin antes decirte todo lo que me haces sentir.
Que me quiero morir,
cuando estás a más de dos centímetros de mi.
Que te quiero cerca,
muy cerca.
Y estás lejos,
tan lejos que no te siento en la distancia...
Marina Reche.

No hay comentarios:
Publicar un comentario